-Amor, estaba a punto de salir, pero el coche me está haciendo un ruido que no me gusta. Mejor que vayas tú sola a la pastelería.
-Sergio, por favor, que el coche es nuevo, estás obsesionado con los ruiditos. Estoy resolviendo sola todo lo de la boda, por lo menos que elijamos juntos la tarta.
Por evitar discusiones Sergio omite decirle a Pilar lo que piensa: que ella hará oídos sordos a su opinión y decidirá sola el sabor de la tarta.
-Vale, ya paso a recogerte.
Arranca el coche con aprensión, pero no quiere llegar tarde y enfrentarse a las quejas de su novia. Últimamente la encuentra nerviosa de más, serán los nervios típico por la boda, se dice cuando algo falla en el vehículo. Pierde el control del volante y sin poder evitarlo, ve como se acerca peligrosamente a un muro. El coche se arruga como un acordeón de papel.
Varón, accidente de tráfico, traumatismo craneoencefálico, consciente, unos treinta años.....
Sergio siente su cuerpo trasladado sobre una camilla, ve correr al personal sanitario y escucha con temor sus palabras hasta que un insoportable dolor de cabeza lo funde en negro y su mundo se apaga.
Yolanda y Mateo, los padres del accidentado, reciban una llamada telefónica y se dirigen desencajados hacia el hospital, mientras, contactan con Pilar.
Ya en el hospital son informados del estado de su hijo: aunque llegó consciente, a los pocos minutos entró en coma. Le están haciendo pruebas, de momento solo pueden adelantar que recibió un fuerte impacto en la cabeza.
Al rato se les une Pilar hecha un mar de lágrimas.
-No me lo puedo creer, si estuve hablando con él antes de que saliera, habíamos quedado para lo de la tarta, qué desgracia, ¿qué dicen los médicos? Se dejaría arrancar la piel a tiras antes de admitir que Sergio le había hablado del ruido del coche.
Los siguiente días fueron un infierno para la familia, Sergio no despertaba y la pruebas, aparte del traumatismo craneal, no revelaban información adicional.
"Hay que esperar", explicaban los médicos, "sus constantes vitales son correctas, en el peor de los escenarios no saldría del coma, y en el mejor, puede despertar en cualquier momento".
Después de una semana en la UCI pasaron a Sergio a planta, sus padre destrozados lo valoraron en positivo, al menos podían estar con su hijo más allá de las visitas restringidas a las que habían estado sometidos.
Volvieron a oír de boca de los sanitarios lo que ya le habían dicho en la UCI: "hablen con él, cada caso es un mundo, pero está comprobado que muchas personas en coma pueden escuchar".
Continuará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario