Son las 8 de la mañana y una Dolores ojerosa pero duchada y lista para salir despierta a Amada
-Venga niña, que de aquí a la capital es un buen rato en coche y quiero comprar ya el libro electrónico.
-¡Abuela por favor! si no son sino las 8, el centro comercial no abre hasta la 10.
-¿Tan tarde? ¡Gandules coño!
-Jajaja, mira que estás apurada por tener el ebook, vaya vaya, si te me estás modernizando.
-Oye, es que lo de poner el tamaño de la letra a mi gusto lo notan para bien mis ojos. También he pensado que así salvaremos algunos árboles.
-Me alegro de que te sea útil. Deja que me tome por lo menos un café, me ducho y salimos; ya desayunaremos donde nos cuadre.
Salen y Amada le advierte a Dolores que para aprovechar el tiempo mientras conduce, pondrá la grabadora y su abuela podrá continuar con el relato.
-Mira había pensado que hoy mejor dejamos las grabaciones y disfrutamos de un día fuera sin recuerdos del pasado, además, me gustaría que la protagonista fueras tú, para variar.
-Abuela, ¿porqué me está dando qué llegas a una parte de tu vida qué no te apetece contar?
-Porque me huelo qué tú te hueles algo.
-¿Cómo?
-Qué hay algo qué quieres saber y no me lo quieres preguntar directamente. A veces pienso si esto de tu trabajo no será una excusa para sonsacarme algo.
-Mira ya llegamos, mejor aparco, buscamos una terraza para desayunar y seguimos con nuestra conversación.
Y lo del trabajo de sociología va en serio.
-Vale te lo compro, pero sigo pensando lo mismo, ¿quieres preguntarme algo?
-Prefiero conocer la historia en su contexto.
-Chica qué misteriosa te me has puesto.... Aunque yo si te voy a hacer una pregunta directa.
¿De cuánto tiempo estás?
Amada no puede evitar unas lágrimas que la delatan. La abuela la abraza largo rato, sabe que mejor esperar a que su nieta se desahogue. Pasado un tiempo Amada se decide a hablar.
-Mira qué eres bruja, ¿cómo sabes qué estoy embarazada?
- No sabría decirte, solo sé qué lo sé. Y me entristece que no haya salido de ti contármelo, aunque tampoco soy yo la más indicada para reprocharte nada, cada una tiene sus secretos. Si no quieres hablar del tema lo respeto. Y hagas lo que hagas, voy a estar contigo.
-Perdona abuela, tu eres como una madre para mí, pero como no he decidido qué voy a hacer... de hecho no lo sabe nadie.
Por eso quería oír de tu boca tu historia, tu matrimonio, tu embarazo.... no sé porqué pero es como si bucear en mis orígenes me pudiera ayudar a tomar una decisión. Y me vino de perlas el tema para el trabajo de sociología, que sería interesante aun sin las connotaciones afectivas.
Y tienes razón, sé cosas de tu pasado que tú no sabes qué conozco.
-Esto parece una novela de misterios mi hijita, ahora la que está intrigada soy yo.
Tenemos pendiente unas cuantas conversaciones.
-Si, estoy de acuerdo, pero mira, ya que llegamos al centro comercial, no te vas a ir sin comprarte tu ebook.
-No te lo quería nombrar, pero tienes razón. Vamos chiquilla, hoy nos dedicamos el día a nosotras, si quieres hablarme de tus sentimientos te escucharé gustosa, si no ya elegirás el momento.
Y mañana sigo con mis relatos. ¿Te parece bien?
-Estupendo. Pero lo primero es lo primero.
-Pero si acabamos de desayunar.....
-Jajajaja, el ebook abuela.
Entran en la tienda de electrónica y Dolores se asombra ante tanto "cacharro" pero tiene prisa por comprar su libro electrónico y se deja asesorar por la nieta.
-Niña elige el mejor, las pocas perras que con tanto trabajito he ido ahorrando son para mi disfrute. Por suerte tu padre tiene los garbanzos asegurados y puedo pensar en mí.
-Me parece que es lo mejor que puedes hacer abuela.
Mira este es el mejor que veo y no está nada mal de precio.
-Pues métele el viaje que ya lo pago.
Salen del comercio y Dolores está como niña con zapatos nuevos; a la nieta le conmueve la capacidad de su abuela para seguir ilusionándose de tal manera.
-Abuela, ¿te parece si pasamos por tu casa y lo dejemos cargando? A la noche te descargo los libros que tienes en la lista. ¿Y sabes qué? Se me apetece ir luego a sentarnos bajo tu árbol. Quizás me inspire para contarte lo que me inquieta.
-Pues claro qué si mi niña, ya verás como su energía te acoge como ha hecho toda la vida conmigo.
Siguen lo planeado y finalmente llegan a la pequeña plaza, el banco bajo el árbol está vacío, como si se estuviera reservando para ellas.
-Abuela, estoy hecha un lío, por una parte el tema laboral se presenta positivo. Ya cuando exponga este trabajo tendré el título y en el centro donde estoy haciendo las prácticas me han dicho que quieren hacerme un contrato en cuanto termine, o sea, que si quiero dentro de nada podré trabajar en lo mío y en un sitio donde estoy a gusto.
-Fíjate, tal y como está la cosa que termines tu carrera con contrato dice mucho de tu valía. Qué contenta estoy. Pero ahora vendrá el "pero", ¿no?
-Exacto, estoy embarazada de mes y medio, todavía no entiendo como te has podido dar cuenta.
-Na, que soy perro viejo chiquilla.
-Y bruja, pero aprovecho ahora que me quieren salir las palabras.
-Es la influencia de este árbol, Amada. Anda qué no sabrá de la naturaleza humana...
-Será.... Pues como sabes he estado saliendo con Javier, un compañero de carrera y espero que no te escandalices cuando sepas que amigo con derecho a roce.....
-Jajajaja, Amada, desde toda la vida de dios cuando se juntan una mujer y un hombre..., pues eso, que si hay atracción no hay religión, promesa de castidad, sotana ni padre o madre que lo impida. Está en nuestra naturaleza. Lo triste es la hipocresía que nos rodea, antes era peor, la hipocresía quiero decir, que nunca faltaba un dedo acusador sabiendo que los líos de cama, si escarbamos un poco, nos toca más cerca que de lejos a todos.
Lo que me extraña es que con la información y con los medio que tienen te hayas quedado embarazada si no querías, ahí perdona pero un tirón de orejas te doy.
-Ya, si tienes razón, pero después de una fiesta donde habíamos bebido más de la cuenta, nos entró la locura y..
-Vale vale, no hace falta que me cuentes todos los detalles, me hago una idea.
Por cierto, ese Javier tiene un bonito culo respingón.
-¡Abuela!
-¿Tú no sabes qué los ojos son siempre niños? Pero sigue, sigue mi niña.
-La idea en estos momentos de ser madre no entraba en mis planes, soy joven, con buenas perspectivas laborales, además, la relación con Javier llevando tan poco tiempo no sé si llegará a buen puerto.
-Te entiendo y si en mis tiempos las mujeres cuando nos veíamos en tu situación sabíamos donde acudir, a escondidas y corriendo peligro, ahora seguro que si no quieres seguir adelante no vas a tener problemas para interrumpir el embarazo.
-Cierto, ya me he informado, pero el problema es que no estoy segura. Estoy hecha un lío.
¿Qué hago?
-Eso lo tienes que decidir tú mi niña.
-¿Pero qué me aconsejas?
- Que si no quieres seguir palante mañana mismo pidas hora y no te sigas atormentando. Y si quieres tenerlo busques alternativas que te permitan ser madre y continuar con tu trabajo; sería difícil pero no imposible.
Pero mira, no te agobies, decidas lo que decidas es tu vida y esta noche lo consultas con tu almohada, verás como mañana tienes las cosas más claras.
-¡Uf abuela! qué bien me ha sentado hablar contigo, parece qué me he quitado un peso de encima.
-Es el árbol mi niña.
Y venga, ya está bien de cháchara que mi cacharro ya estará cargado y te tocará sentarte delante del ordenador a meterme los libros.
-¡A sus órdenes mi sargento!.
Amada sabe que bajo el tono autoritario de la abuela se esconde el abrazo que la mecerá toda la noche.
Continuará.
Uhmmm que giro más interesante ha dado la historia, muy interesante. Enhorabuena amiga
ResponderEliminarGracias Astrid, una cerveza virtual por la visita.
ResponderEliminarBesos.