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Cuando solo faltaba un día para el encuentro de los dragones recibí una llamada de Lucas.
-Oye, que estoy llamando a Mari y no me lo coge.
-Creo que hoy tenía que llevar a la niña a revisión, seguramente no tendrá cobertura.
-Claro, no había caído que a la niña la operaron hace poco, sé que salió bien pero me había despistado con las revisiones, intentaré hablar con ella más tarde, pero por si consigues contactar antes le dices que me tengo que ir de viaje, así que lo de mañana va a tener que esperar. Por cierto, ¿qué misterio se trae Mari con eso de que tenemos que vernos los cuatro por algo importante?
-Llevo toda la semana deseando que llegue el sábado para vernos y ahora tú no puedes...
-¿Tú también te vas a poner misterioso? Coño, dime de que íbamos a hablar supuestamente mañana.
-Es por un libro que encontré por casualidad en un mercadillo, y no te lo vas a creer, pero cuenta nuestra infancia en el centro, de "pe a pa". Nosotros cuatro, los Dragones, estamos perfectamente retratados. Tenemos que averiguar quien de nosotros lo escribió sin comunicárnoslo.
-Uh qué raro todo ¿no? ¿Y por qué sospechas qué lo escribió uno de nosotros? ¿No pudo ser alguien del centro que convivió con nosotros?
-Ni de coña, se cuentan cosas que solo los cuatro conocemos. Por cierto, le pasé el libro a Mari después de leerlo. Y ya aprovecho para preguntarte si por el motivo que fuera tú lo escribiste y lo mantuviste en secreto.
¿Yo?, ya sabes que lo mío es dibujar, pero me estás dejando intrigado. Me paso antes de irme de viaje por casa de Mari y que me deje el libro. ¿Kevin está al tanto?
-No, por eso queríamos mañana vernos todos, para hablar de esto.
-Ya, pero me citaron como ponente en la semana del cómic en Tenerife y no les puedo fallar. Mejor dejamos la cita para la próxima semana, deberías hablar con Kevin y contarle la movida, ahora todos estamos al tanto menos él.
-Tienes razón, lo llamo ahora, a ver si no lo cojo de servicio y le cuento.
-Vale, yo seguiré insistiendo con Mari para quedar sin falta hoy y recoger el misterioso libro.
-Vale tío, y felicidades por la ponencia, estás que te sales artista.
Luego me tocó llamar a Kevin y ponerlo al día y por supuesto se sorprendió al conocer de la existencia del dichoso libro. Quiso leerlo a toda costa para sacar sus conclusiones y le dije que se pusiera de acuerdo con Lucas, igual no le importaba que Kevin se le adelantara en la lectura.
No dejé pasar la ocasión de preguntarle a Kevin si él había escrito el libro respondiendo: "¿Y para qué cojones iba yo a escribir un libro?"
Seguía el misterio y solo tenía claro que uno de nosotros no estaba diciendo la verdad.
Continuará.
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